Y es
que las cosas importantes no se olvidan.
Y, por
suerte o desgracia, todo depende del punto desde el que se mire, quedan
grabadas en nosotros esas que más nos hicieron sufrir.
Y solo
el tiempo es el que te permite hacerle un hueco en lo más recóndito de tu
cerebro.
Son
esas cosas que te hacen soltar un pequeño suspiro cuando algo las trae de
vuelta.
Y es que no lo olvido, no consigo olvidarlo
por más que quiera. Y quizás ese es mi fallo. Esa necesidad de olvido que es
imposible...
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